jueves, 28 de agosto de 2008

La incandescencia de la verdad: Cinco reflexiones a 5 años del Informe final de la CVR

La verdad es tan incandescente como luz,
¿Para quién debe serlo,
Para sí misma?
No, para la falsedad.


  1. La conformación de la CVR expresó un importante consenso nacional logrado en medio de la transición democrática y la necesidad de crear las condiciones para una recuperación moral del país que coincide con sus similares surgidas al retornar de largas dictaduras que quebraron las democracias y fracturaron sus sociedades. Que hubo y se manifestaron sectores opuestos a su creación y labor es también parte de la verdad, que estos provienen mayormente de los sectores con responsabilidad política y complicidad ideológica con los hechos de violencia, es una absoluta certidumbre.

  2. El trabajo realizado por la CVC congregó a un conjunto de personalidades que desde posiciones plurales concurrieron para demostrar de que la verdad era posible y necesaria de develarse como condición para la reconciliación que no debería confundirse ni con olvido ni perdón. Qué no estuvieron absolutamente todos los sectores políticos sin excepción es también cierto sin embargo, el nivel de representación de los comisionados garantizó su funcionamiento y el cumplimiento de su misión siendo fundamental reconocer que su mandato proviene no del Estado sino de la sociedad, lo cual ha sido puesto en cuestión al negarse el carácter vinculante que hoy reclaman sus detractores.

  3. Su trabajo fue ponderado y científico, sustentado en un enorme trabajo de campo que tuvo que recurrir no sólo a la experiencia de comisiones similares en el mundo, sino también a los recursos desarrollados a partir de lo más avanzado en investigación jurídica y social. Que las condiciones para el cumplimiento de su trabajo haya conducido a señalar limitaciones por no recoger la totalidad de situaciones de violencia producidas, o respecto a profundizar algunas de ellas hasta el nivel de señalamiento de responsabilidad que devenga en acción judicializada, son comprensibles, pero de allí a poner en cuestión las escalofriantes cifras de la violencia y otras observaciones antojadizas, no restan calidad y pertinencia a estos datos y las pruebas reunidas como soporte de sus conclusiones, teniendo la CVR como agravante que esta además enfrentó la resistencia de las instituciones involucradas para proporcionar información, la que hasta hoy es deliberadamente ocultada o negada, o el hecho objetivo que hubo una sistemática destrucción de estas como parte del conflicto.

  4. Los miles de testimonios recogidos, pruebas de antropología forense, e investigaciones de todo tipo son prueba suficiente de que la violencia existió y dejo sus huellas indelebles, que esta afectó a miles de peruanos y los sigue afectando en sus consecuencias, y de la reconstrucción de los hechos de violencia se puede colegir que los autores de la violencia no provienen sólo de las filas del terrorismo que merece la más enérgica repulsa, siendo lo más grave que el Estado Peruano haya desarrollado –como una forma de enfrentar la subversión- prácticas generalizadas y sistemáticas de violaciones de derechos humanos que constituyen crímenes de lesa humanidad susceptibles de ser juzgadas y sancionadas en el Perú y el mundo en virtud a la internacionalización de la justicia, las que no pueden ser rebajadas a excesos individuales de algunos miembros de las fuerzas armadas, sujetas a mandato u obediencia, o desplegadas en el marco de la guerra, o peor, sujetas a supuestas “leyes de la guerra”, las que son imposibles de acatar por instituciones que forman parte de un Estado de Derecho y su mandato constitucional.

  5. Que la CVR a cinco años de su informe no puede evidenciar los signos tangibles de que el Estado ha asumido, con entereza y convicción, las recomendaciones que hizo en su momento, por ejemplo, respecto al tema de las reparaciones o los juicios a los responsables de violaciones de Derechos Humanos. Esta constituye una responsabilidad política tanto del Gobierno de Alejandro Toledo y en particular del actual desde el cual se ha recibido no sólo silencio sino un elocuente desconocimiento de sus alcances, lo cual se traduce en más de una señal incontrovertible de la voluntad oficial por negar y resistirse a asumir sus responsabilidades, y lo que es mucho más peligroso, la de personajes oscuros ligados al gobierno aprista, y aliados tácitos por fuera del mismo (entre ellos a una cuestionada autoridad eclesial y ex militares en carrera política, y por supuesto el fujimorismo oficial) cuya actitud deliberada a desconocer y rechazar el informe de la CVR es públicamente conocida.

    A Cinco años de la presentación del Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación el balance pareciera no ser muy alentador, pero la esperanza de alcanzar justicia y verdad es todavía una promesa de la democracia, que se convierte en tarea fundamental de la sociedad y la ciudadanía, para lo cual la primera condición es que esta pueda ser (en medio de la campaña en contra de la CVR) adecuadamente informada. La difusión de este informe es en este sentido fundamental para que la verdad se abra paso.



GDLP


http://www.cverdad.org.pe/ifinal/index.php

miércoles, 27 de agosto de 2008

Arqueología: Entre Bingham e Indiana Jones


Nota aclaratoria: Guillermo Quevedo es un buen amigo de muchos años, recibo con interés sus notas por correo electrónico, y este se convierte en un intercambio muy interesante muy lejos del aplauso incondicional y la pulla grosera. Por lo demás son escritos breves, muy bien escritos, y de manera fiel a su estilo, para provocar la discusión. Consulta de por medio publico este breve escrito y respuestas correspondientes. Muchas gracias Willy por compartirlos desde este espacio.


Huaqueros

Por: Willy Quevedo

Luego de ver la vertiginosa pelicula " La Momia " conclui que para ser arqueologo solo se requiere un espiritu rentista y prescindir de escrupulos. Los protagonistas del film son aristocratas que dejan su holgadas existencias para viajar a exoticos lugares y encontrar tesoros escondidos por milenios. Para llegar primero al hallazgo no dudan en eliminar a colegas y saquear tumbas violando cultos, creencias y patrimonios culturales. Gracias al ansiado descubrimiento, los arqueologos logran el reconocimiento social y academico.

La trayectoria de Hiram Bingham y Max Uhle confirman esa impresion. Vinieron al Peru y se llevaron cientos de objetos precolombinos a las universidades de Yale, Berkeley y el Museo de Berlin. Esas instituciones se niegan a devolver los vestigios encargados a pesar de que han transcurrido mas de 80 años.


La arrogancia de los arqueologos obedece a que llegaron primero al descubrimiento. A diferencia de los cientificos de otras disciplinas que para inventar un procedimiento o encontrar un nuevo elemento patogeno deben basarse en trabajos previos y estan obligados a citar a los investigadores que los antecedieron, resultando al final un hallazgo compartido. Los arqueologos ni siquiera tienen la delicadeza de reconocer que sus datos los obtuvieron de huaqueros que prefieren quedar anonimos para evitar ser capturados por la policia.
Todo esto viene al caso porque hace unos dias la arqueologa sanmarquina de origen checo y 62 años de edad, Ruth Shady denuncio a una empresa cervecera de nombrar "Caral" a uno de sus productos sin consultarle.


¿Quien le dio derechos de propiedad sobre Caral a la señora Shady ? Parece que no ha sido suficiente el reconocimiento publico a su labor de descubrir la ciudadela. Shady desea hacer de Caral una renta que le reditue de por vida.


Asi no es. Los restos arqueologicos le pertenecen a todos los peruanos.
El Instituto Nacional de Cultura debe sancionar ejemplarmente a la doctora Shady. Lo correcto es retirarla de Caral y trasladarla a otra dependencia o encomendarle la investigacion de un nuevo sitio arqueologico.


domingo 24 de agosto

viernes, 22 de agosto de 2008

Con sólo arcos, flechas y dignidad


Un combate por la dignidad

Hace unas pocas horas, el Pleno del Congreso de la República en una votación sin precedente (62 a favor, 27 en contra, 0 abstenciones), terminó con los largos días de tensión en buena parte del territorio nacional ante la lucha de resistencia asumida por miles de compatriotas que demandaban al Estado Peruano derogar las leyes que consideran lesivas a sus intereses, pero sobre todo reclamaban por su legitimo derecho a ser reconocidos como ciudadanos plenos y dignos en su propio país.

Una identidad y resistencia milenarias

Nacidos en la tierra con la cual desarrollan una relación simbiótica entre hombre y ambiente, portadores de una cultura, de una lengua, de formas de organización propias, han defendido su derecho a una identidad y a la autodeterminación, lo cual los diferencia pero simultáneamente los convoca a demandar y ejercer sus propios derechos como peruanos, situación nada especial que muchos Estados modernos han reconocido como parte de su particular realidad multicultural.(1)


Con sólo arcos y flechas

Cuando el ejecutivo promulgó los decretos legislativos 1015 y 1073 nunca imagino que la reacción de miles de pobladores nativos resultaría tan impresionante y efectiva.

La movilización a la que asistimos en estas últimas semanas fue impresionante pues convocó a miembros de las naciones y pueblos originarios. Estos peruanos y peruanas, que pocos conocen cabalmente, ocupan secularmente los territorios desde los cuales han resistido el despojo de particulares y el propio olvido del Estado.

Combinando formas de protesta social como los paros y ocupaciones pacíficas de las instalaciones generadoras de energía y centros de producción de hidrocarburos y gas, con demostraciones simbólicas como la exhibición de sus arcos, flechas y lanzas -empleadas tradicionalmente para la caza y la pesca- y tocados con sus vestimentas ceremoniales y pintarrajeados para las ocasiones especiales como lo dictan sus costumbres en momentos cruciales de su historia, los nativos fueron efectivos en hacer retroceder al gobierno en su empecinamiento por consumar un paquete de leyes nacidas con defecto de factura.

La Ley de la Selva

Se dice que la ley de la selva dictamina a favor del más fuerte. En este caso el más fuerte y abusivo resulto el Estado. No abundaremos en el análisis de los decretos cuestionados, sino en las formas empleadas desde el ejecutivo para darles curso.

El defecto de factura está dado por la manera como se dan, al amparo de las facultades otorgadas por su propio legislativo, estas leyes nacieron de espaldas a quienes se verían directamente afectados, pues en ningún momento los miles de peruanos supuestamente beneficiados por los decretos legislativos fueron consultados por sus alcances. Es más, producida la movilización, los propios voceros del gobierno se sumaron en santa cruzada contra buscando descalificar la protesta de amazónicos y andinos que alcanzó dimensiones nacionales, ora diciendo que eran minorías azuzadas por agitadores, ora salpicando a prestigiosas instituciones internacionales como las promotoras de la revuelta. Lo cierto es que la lucha emprendida por nuestros compatriotas se ganó el respeto y generó importantes consensos políticos e institucionales, que reconocieron su derecho no sólo a protestar sino la fundada razón de rechazar los decretos aun en contra del empecinamiento del Ejecutivo.

¿Cien años más atraso y de miseria?

En una nueva demostración de su vocación auto profética, el Presidente García ha considerado que sería un grave error histórico la derogatoria de los decretos porque condena a las comunidades campesinas de la sierra a vivir un siglo más en el atraso y la miseria. "El Perú no debe temer al cambio", pontificó. Sin embargo, habría que preguntarse de qué cambio hablamos, hacía donde y a favor de quiénes.

Es sabido, por tanto, que los cien años de atraso y miseria como bien lo demuestran los líderes nativos y comuneros son el resultado de muchos años más de olvido del Estado Peruano, de sucesivos gobiernos que han preferido hacerse de la vista gorda ante la arremetida sin escrúpulos de todo tipo de intereses, pues mucho del territorio hoy ocupado en manos privadas en desmedro de las comunales se produjo como resultado de descarados despojos y ocupación violenta, en procesos de colonización avalados por las leyes y la propia fuerza pública, con lo cual terminaron por enajenar las tierras comunales antes de apoyar a sus legítimos ocupantes para hacerlas producir en armonía con el "espíritu de los bosques" y con la aprobación de los apus.

Hoy en día no son los colonos sino los intereses detrás de los promotores de las industrias extractivas quienes ven con apetencia la riqueza en el subsuelo de estas tierras que los decretos rechazados ponían en bandeja para la voracidad del capital privado.

Orden y progreso

La discusión de fondo, detrás de los decretos de marras y la propia actitud presidencial y de sus "canchanchanes", se centra en una concepción decimonónica respecto al progreso, ante la ausencia de una concepción de desarrollo nacional que el país no puede todavía consensuar, y de la cual nos ocuparemos después y aparte, pues entraña una matriz positivista que es parte de los reflejos tardíos de García y lo que representa su viejo partido.

Lo que si resulta impostergable es el gesto autoritario e imprudente del gobierno por imponer la razón de la sinrazón en todos sus actos, del cual este conflicto no es sino la punta del iceberg.

Ante la necesidad creciente de resultados para atraer la atención y aprobación de la opinión pública, García aparece menos inflamado por la pirotecnia verbal de sus primer gobierno, pero más auto convencido de su infabilidad al asumir el diseño y puesta en marcha de sus medidas de política, de allí que los llamados al orden y la ley no serán solo un estilo sino un comportamiento recurrente en sus actos de gobierno, pues de lo que se trata es, además de ganar puntos en las encuestas, en satisfacer a los grupos económicos con los cuales termino peleado por la estatificación de la banca, y el capital trasnacional al cual busca convocar con medidas efectistas y más crecientemente audaces para favorecer su inversión en el país. Son estos sectores el pilar desde el cual imagina su visión estratégica a partir de la cual apura construir alianzas políticas duraderas posteriores al 2011.

La segunda oportunidad de los condenados de la tierra (2)

Se dice que el éxito en política sólo se mide a partir de resultados, que entre los resultados sólo caben las victorias y para la historia, las victorias que cuentan solo son aquellas que constituyen aciertos. Esta coyuntura no le ha dado ni victorias políticas ni aciertos históricos al gobierno. Ni las leyes que promovió se aplicaron, ni ante la crisis pudo acertar en encausar una negociación política favorable al Ejecutivo. Es más, ha sido el debut y tal vez la despedida del flamante Ministro del Ambiente, ya recortado en competencias fundamentales desde su formación, fue tratado en sus intentos de diálogo como lo que realmente dijo ser: Un ministro sin poder. Su reacción posterior ha sido de franca “piconería”, ante la inminente discusión del Congreso de la ley para derogar los decretos criticó ranciamente esta discusión, demandando que esta debería ser "pensando en lo que conviene al país y a las comunidades nativas, y no solo en objetivos políticos". Qué pena por el profesor Brack, qué lamentable que exponga su prestigio bien ganado por el plato de lentejas de la popularidad política.

Felizmente dentro de todos estos desatinos, sorprendió la actitud del Congreso, que con mejores reflejos políticos terminó demostrando que el poder legislativo puede actuar con independencia y en equilibrio con los restantes poderes, lo cual se funda en la división de poderes que garantiza el contrapeso necesario para gobernar en democracia. Lo anterior no es nada nuevo, salvo que alguien quiera olvidar este principio capital del viejo Montesquieu que cualquier estudiante de derecho y ciencia política jamás soslayan.(3)

En suma, derogados están los decretos, el Ejecutivo amenaza con una nueva redacción de los controvertidos dispositivos, se mueven las aguas dentro del congreso, pero en la amazonía y ande peruano se aguarda con paciencia pero en alerta los eventos posteriores, seguros de que cuentan con la razón y con el convencimiento de que hace tiempo dejaron de ser los condenados de la tierra para sentirse ciudadanos que parafraseando a otro García, el genial García Márquez, que los condenados a cien años de soledad tienen derecho a una nueva oportunidad sobre la tierra.

Lima, 22 de agosto de 2008


Notas:

(1) Will Kymlicka como explicación de la respuesta del multiculturalismo a la diversidad cultural propone derechos diferenciados a las minorías nacionales señalando que las poblaciones aborígenes y otras minorías nacionales exigen derechos permanentes e inherentes, fundados en el principio de autodeterminación. Estos grupos son "culturas", "pueblos" o "naciones", en el sentido de ser comunidades históricas más o menos institucionalizadas, que ocupan una tierra natal y comparten una historia y un lenguaje distintivos. Estas naciones están insertas dentro de los límites de una comunidad política más amplia, pero reivindican el derecho de gobernarse a sí mismas en algunos temas cruciales con el propósito de asegurar el desarrollo libre y pleno de su cultura y de los intereses de su gente.
(2) Usamos una paráfrasis del título de Franz Fanon "Les dammés du monde" en su traducción más difundida “Los condenados de la tierra”, aún cuando el autor se ocupa de la dominación y el colonialismo desde otra perspectiva liberadora.
(3) Nos referimos al llamado principio trias politica que establece la separación o división de los poderes en donde los sistemas de gobierno establecen un mecanismo de balance mediante pesos y contrapesos para distribuir el poder en varias instituciones, de este modo se hace imposible que el soberano asuma todos de manera simultánea. Es en su “Del Espíritu de las Leyes” donde describe esta manera de organización del poder.


miércoles, 13 de agosto de 2008

Premio Nobel de Economía para Alan García


El hombre y la nación

Hay momentos en que los destinos nacionales y la trayectoria de los grandes hombres, convergen. Este es justamente uno de ellos. Alan García Pérez, nuestro ilustrado presidente, ha hecho conocer una novísima teoría que echa por tierra cualquier otra explicación sobre el bienestar humano.

El crecimiento digital

¿Qué es lo que esta vez nos ha endilgado con su grandilocuente y erudita oratoria nuestro querido Presidente ?. Nada más ni nada menos que una original teoría para explicar el bienestar económico y el éxito individual. Combinando sus dotes histriónicas, acomodando su nato sentido de la comunicación política, nos dice lo siguiente:

"El Perú crece con velocidad, hay bastante trabajo que se está generando, los teléfonos se han expandido de manera exponencial, enorme. Tenemos más carreteras, estamos avanzando en todo eso que da trabajo y mucho más en la construcción civil".

Las parábolas de García

Sin embargo lo que nos llama la atención y motiva esta nota es el rigor de pensamiento y la claridad conceptual del Doctor García para explicar difíciles temas de la coyuntura nacional. Por ejemplo, hace gala de su profundo conocimiento de la psicología nacional para sostener que son la impaciencia y el descontento de la población los verdaderos argumentos de su caída en las encuestas, pues los peruanos practicamos "el deporte y costumbre de castigar a los gobiernos".


Por supuesto, nada de las alzas, del racionamiento eléctrico, ni de la reconstrucción estancada del Sur del país, ni mucho menos de las protestas de las naciones amazónicas ante las leyes hechas para despojarlos de sus tierras.

Sólo con la modestia propia de quien está convencido de la redención política, el Señor Presidente pontifica:

"Eso lo sé desde antes de ser elegido. Pero estoy convencido que cuando se haga el balance general las cosas van a ser muy diferentes


El teorema de Caín

Sin embargo, y citando a un conocido experto en marketing, nos ilustra con una original explicación del descontento de la ciudadanía:

"...en la medida que tenemos un poco más todos, crece la insatisfacción porque vemos que el del lado tiene más que nosotros".

Enseguida afirma su tesis fundamental:

"(en los peruanos) crece la insatisfacción porque con el crecimiento económico del país crece la espectativa de la población".

"...ese nivel de insatisfacción puede producirse aún cuando haya crecimiento y usted tenga un teléfono celular nuevo o pueda haberse comprado un carrito nuevo".


O sea, la envidia, la ancestral pasión humana, el mismo principio que motivo que Caín terminara con el éxito personal de su hermano Abel, o aquel que nos hace reventar de cólera ante el carro nuevo o la TV plasma del vecino, el ascenso de nuestro compañero de chamba, la enamorada de nuestro pata, etc., aparece aquí como la explicación del descontento nacional.

Agárrate Amartya Sen (2), empieza a rezar Pierre Rosanvallon (3), sacúdete en tu frío sepulcro Smith (4), tiemble profesor Bourricaud (5), el doctor García supera a cualquier antojadiza y enredada teoría, para reinstalar como explicación humana y accesible ya no la etérea esenciabilidad del alma, como lo sostuvo en su somnífero discurso del 28, sino a la muy humana y antiquísima envidia

Epílogo: El Perú de las maravillas

Que las afirmaciones hechas por quien personifica la nación sea un hecho coincidente con su acelerado descenso en las encuestas de aprobación es anecdótico. Que otras declaraciones en el mismo tono de despotismo ilustrado sean hechas por sus ministros nos llevan peligrosamente a ser engañados por una imagen oficial del país basada en la especulación y la mentira (6).

A este paso terminaremos por creernos el argumento repetido hasta el hartazgo por sus epígonos respecto a que al Perú le va de maravillas. Por lo demás, qué importa que esto no sea cierto para unos cuantos millones de peruanos angurrientos del éxito ajeno de acuerdo con la teoría presidencial de la envidia.

Lima, agosto de 2008



(1) Las citas han sido tomadas de El Comercio
http://www.elcomercio.com.pe/ediciononline/html/2008-08-12/la-poblacion-injusta-lo-que-gobierno-ha-logrado-aseguro-presidente-alan-garcia.html
Premio Nobel de Economía 1998, que aporta una nueva teoría sobre el bienestar económico.
(2) Profesor de historia y filosofía que ha estudiado a profundidad el tema la crisis del estado del bienestar y el origen de las desigualdades.
(3) Adan Smith, reconocido padre de la economía política.
(4) Sociólogo francés, autor de "Poder y sociedad en el Perú contemporáneo" (1967). García afirma que fue su "profe".
(5) Para muestra pueden revisarse los anuncios de su esmerado jefe del INEI respecto a la disminución de la pobreza, la justificación del copamiento del aparato del Estado con compañeros del partido, o de la negación de los arreglos nada secretos con el fujimorismo...