miércoles, 27 de agosto de 2008

Arqueología: Entre Bingham e Indiana Jones


Nota aclaratoria: Guillermo Quevedo es un buen amigo de muchos años, recibo con interés sus notas por correo electrónico, y este se convierte en un intercambio muy interesante muy lejos del aplauso incondicional y la pulla grosera. Por lo demás son escritos breves, muy bien escritos, y de manera fiel a su estilo, para provocar la discusión. Consulta de por medio publico este breve escrito y respuestas correspondientes. Muchas gracias Willy por compartirlos desde este espacio.


Huaqueros

Por: Willy Quevedo

Luego de ver la vertiginosa pelicula " La Momia " conclui que para ser arqueologo solo se requiere un espiritu rentista y prescindir de escrupulos. Los protagonistas del film son aristocratas que dejan su holgadas existencias para viajar a exoticos lugares y encontrar tesoros escondidos por milenios. Para llegar primero al hallazgo no dudan en eliminar a colegas y saquear tumbas violando cultos, creencias y patrimonios culturales. Gracias al ansiado descubrimiento, los arqueologos logran el reconocimiento social y academico.

La trayectoria de Hiram Bingham y Max Uhle confirman esa impresion. Vinieron al Peru y se llevaron cientos de objetos precolombinos a las universidades de Yale, Berkeley y el Museo de Berlin. Esas instituciones se niegan a devolver los vestigios encargados a pesar de que han transcurrido mas de 80 años.


La arrogancia de los arqueologos obedece a que llegaron primero al descubrimiento. A diferencia de los cientificos de otras disciplinas que para inventar un procedimiento o encontrar un nuevo elemento patogeno deben basarse en trabajos previos y estan obligados a citar a los investigadores que los antecedieron, resultando al final un hallazgo compartido. Los arqueologos ni siquiera tienen la delicadeza de reconocer que sus datos los obtuvieron de huaqueros que prefieren quedar anonimos para evitar ser capturados por la policia.
Todo esto viene al caso porque hace unos dias la arqueologa sanmarquina de origen checo y 62 años de edad, Ruth Shady denuncio a una empresa cervecera de nombrar "Caral" a uno de sus productos sin consultarle.


¿Quien le dio derechos de propiedad sobre Caral a la señora Shady ? Parece que no ha sido suficiente el reconocimiento publico a su labor de descubrir la ciudadela. Shady desea hacer de Caral una renta que le reditue de por vida.


Asi no es. Los restos arqueologicos le pertenecen a todos los peruanos.
El Instituto Nacional de Cultura debe sancionar ejemplarmente a la doctora Shady. Lo correcto es retirarla de Caral y trasladarla a otra dependencia o encomendarle la investigacion de un nuevo sitio arqueologico.


domingo 24 de agosto

3 comentarios:

Guerrero de la Palabra dijo...

Justamente porque pertenece a todos los peruanos, alguien (que tal vez no sea el INC ahora infectada de seglares de la secta a la cual pertenece la Bákula) debe salir a la defensa del patrimonio histórico cultural del Perú. Y el nombre Caral, lo es. Salvo que consideres que todo lo que se hace a nombre de la libre empresa es bueno per se, con lo cual repetirías los errores de tus viejos amigos de la izquierda a la cual perteneciste también donde termina sacralizado todo lo que sea de origen o nominado "popular", las empresas deben también ser sujetas a las regulaciones para no terminar usufructuando en razón del mercado todo lo que se les ocurra. No sé si en tal sentido nos gustaría beber un Yogurt que se llame "Sipán", o una limonada purgante "Machu Picchu" o un tónico antianémico que se llame "Pucará", amen de otros productos que puedan llevar patrioticamente el sello étnico de algún lugar del país con o sin sitio arqueológico.
De otro lado mi querido Willy, me parece que tu articulo no está dirigido a criticar a la arqueología (dicho sea de paso, creo que se te paso la mano pues agravias una noble profesión, que no se reduce a Bingham y Uhle, respetables "corsarios" de universidades yanquis a los que aludes en la nota), pues puede parecer propio de un ignorante las expresiones que empleas sobre la práctica y sentido de la arqueología, y sé muy bien que eres un hombre de amplia cultura. Pues si tu blanco es la Shady, creo que bien merece debatir sobre lo que esta dama a logrado, pero con argumentos más sólidos y sobre todo información, pues en primer lugar no es una trabajadora dependiente del INC, en segundo lugar no es lo más elegante y caballero discutirle el origen para descalificarla, y tercero porque si bien puede vivir de los trabajos que realiza (y me consta que es una profesional muy trabajadora), no pertenece a la pléyade de burócratas que quiere que algo dure para siempre para no perder sus emolumentos.Hasta donde la conozco, aun con los defectos y limites que todos tenemos, Ruth Shady ha hecho de Caral la obra de su vida, y es justo reconocerle estos méritos al margen de otras diferencias que buscas exhibir y que tal vez se originan en el pasado político de la persona en cuestión. Por último, que tu fuente de inspiración sea la momia III o la saga completa, debe tener en cuenta que además de divertido el cine de aventura puede ser hasta prejuicioso y origen de confusiones históricas escandalosas como la última aventura de Indiana Jones en un Perú del siglo pasado que no se parece en nada y es más, aun cuando sabemos es ficción, terminó por molestar a más de un peruano por el nivel de prejuicio etnocéntrico y chabacana ignorancia de los gringos en general para tratar (culturalmente) a países como el nuestro.

Un abrazo Willy, y para la próxima mejor comentamos Dark Knight, extrapolando sus enseñanzas para enjuiciar la labor de Alva Castro al frente del Ministerio del Interior, o Iron Man para hablar de la marcial panza de Anterito como Ministro de Defensa.

Un abrazo y no te piques.

GDLP

Guerrero de la Palabra dijo...

Arqueología e Ignorancia


Willy,

La ignorancia es atrevida, dice el refrán que se aplica muy bien a estas líneas tuyas sobre la arqueología. La Momia -así como la serie de Indiana Jones- son películas de ficción que nada tienen que ver con la ciencia arqueológica como bien lo saben hasta los niños que van al cine.

Caral es un sitio arqueológico registrado como lo es Mesa Verde en los EEUU o Stonehenge en Inglaterra y quienes usan sus respectivas denominaciones con fines comerciales deben pagar las correspondientes regalías que se invierten en financiar las investigaciones así como la conservación del sitio arqueológico. Ojalá así fuera en el caso de Machu Picchu para financiar más y mejor su defensa así como su conservación cultural y natural.

La ciencia arqueológica requiere de alta especialización y así es en Caral, donde las investigaciones y excavaciones arqueológicas conducidas por la doctora Ruth Shady Solís han demostrado que se trata de la ciudad más antigua de América. La tarea interdisciplinaria de esta ilustre arqueóloga peruana incluye haber preparado bien documentadas visitas turísticas así como publicaciones y -además- un trabajo para promover a la población circundante. Creo que le debes pedir disculpas a la doctora Shady por tus insolentes suposiciones respecto a por qué la denominación Caral no puede ser usada comercialmente sin orden ni concierto.

Además, tu ignorancia, atrevimiento e insolencia te lleva a creer que el Estado puede disponer arbitrariamente de quién y cómo se investiga y excava un sitio arqueológico. sin tener en cuenta la alta especialización alcanzada por la arqueología a comienzos del siglo XXI. En consideración a tus lectores y lectoras te conmino a que les reenvíes estas observaciones mías respecto a -reitero-a tu atrevida e insolente ignorancia.

Mariana Mould de Pease

Guerrero de la Palabra dijo...

Nota al comentario de Mariana Mould de Pease.

Willy no sólo es generoso sino también plural, me autorizó a publicar su artículo y mi respuesta, pero además me pidió que publicará el de Mariana de Pease.

Vale,

GDLP