
Hace unas pocas horas, el Pleno del Congreso de la República en una votación sin precedente (62 a favor, 27 en contra, 0 abstenciones), terminó con los largos días de tensión en buena parte del territorio nacional ante la lucha de resistencia asumida por miles de compatriotas que demandaban al Estado Peruano derogar las leyes que consideran lesivas a sus intereses, pero sobre todo reclamaban por su legitimo derecho a ser reconocidos como ciudadanos plenos y dignos en su propio país.
Nacidos en la tierra con la cual desarrollan una relación simbiótica entre hombre y ambiente, portadores de una cultura, de una lengua, de formas de organización propias, han defendido su derecho a una identidad y a la autodeterminación, lo cual los diferencia pero simultáneamente los convoca a demandar y ejercer sus propios derechos como peruanos, situación nada especial que muchos Estados modernos han reconocido como parte de su particular realidad multicultural.(1)
Con sólo arcos y flechas
Cuando el ejecutivo promulgó los decretos legislativos 1015 y 1073 nunca imagino que la reacción de miles de pobladores nativos resultaría tan impresionante y efectiva.
La movilización a la que asistimos en estas últimas semanas fue impresionante pues convocó a miembros de las naciones y pueblos originarios. Estos peruanos y peruanas, que pocos conocen cabalmente, ocupan secularmente los territorios desde los cuales han resistido el despojo de particulares y el propio olvido del Estado.
Se dice que la ley de la selva dictamina a favor del más fuerte. En este caso el más fuerte y abusivo resulto el Estado. No abundaremos en el análisis de los decretos cuestionados, sino en las formas empleadas desde el ejecutivo para darles curso.
El defecto de factura está dado por la manera como se dan, al amparo de las facultades otorgadas por su propio legislativo, estas leyes nacieron de espaldas a quienes se verían directamente afectados, pues en ningún momento los miles de peruanos supuestamente beneficiados por los decretos legislativos fueron consultados por sus alcances. Es más, producida la movilización, los propios voceros del gobierno se sumaron en santa cruzada contra buscando descalificar la protesta de amazónicos y andinos que alcanzó dimensiones nacionales, ora diciendo que eran minorías azuzadas por agitadores, ora salpicando a prestigiosas instituciones internacionales como las promotoras de la revuelta. Lo cierto es que la lucha emprendida por nuestros compatriotas se ganó el respeto y generó importantes consensos políticos e institucionales, que reconocieron su derecho no sólo a protestar sino la fundada razón de rechazar los decretos aun en contra del empecinamiento del Ejecutivo.
Es sabido, por tanto, que los cien años de atraso y miseria como bien lo demuestran los líderes nativos y comuneros son el resultado de muchos años más de olvido del Estado Peruano, de sucesivos gobiernos que han preferido hacerse de la vista gorda ante la arremetida sin escrúpulos de todo tipo de intereses, pues mucho del territorio hoy ocupado en manos privadas en desmedro de las comunales se produjo como resultado de descarados despojos y ocupación violenta, en procesos de colonización avalados por las leyes y la propia fuerza pública, con lo cual terminaron por enajenar las tierras comunales antes de apoyar a sus legítimos ocupantes para hacerlas producir en armonía con el "espíritu de los bosques" y con la aprobación de los apus.
La discusión de fondo, detrás de los decretos de marras y la propia actitud presidencial y de sus "canchanchanes", se centra en una concepción decimonónica respecto al progreso, ante la ausencia de una concepción de desarrollo nacional que el país no puede todavía consensuar, y de la cual nos ocuparemos después y aparte, pues entraña una matriz positivista que es parte de los reflejos tardíos de García y lo que representa su viejo partido.
Lo que si resulta impostergable es el gesto autoritario e imprudente del gobierno por imponer la razón de la sinrazón en todos sus actos, del cual este conflicto no es sino la punta del iceberg.
Ante la necesidad creciente de resultados para atraer la atención y aprobación de la opinión pública, García aparece menos inflamado por la pirotecnia verbal de sus primer gobierno, pero más auto convencido de su infabilidad al asumir el diseño y puesta en marcha de sus medidas de política, de allí que los llamados al orden y la ley no serán solo un estilo sino un comportamiento recurrente en sus actos de gobierno, pues de lo que se trata es, además de ganar puntos en las encuestas, en satisfacer a los grupos económicos con los cuales termino peleado por la estatificación de la banca, y el capital trasnacional al cual busca convocar con medidas efectistas y más crecientemente audaces para favorecer su inversión en el país. Son estos sectores el pilar desde el cual imagina su visión estratégica a partir de la cual apura construir alianzas políticas duraderas posteriores al 2011.
Se dice que el éxito en política sólo se mide a partir de resultados, que entre los resultados sólo caben las victorias y para la historia, las victorias que cuentan solo son aquellas que constituyen aciertos. Esta coyuntura no le ha dado ni victorias políticas ni aciertos históricos al gobierno. Ni las leyes que promovió se aplicaron, ni ante la crisis pudo acertar en encausar una negociación política favorable al Ejecutivo. Es más, ha sido el debut y tal vez la despedida del flamante Ministro del Ambiente, ya recortado en competencias fundamentales desde su formación, fue tratado en sus intentos de diálogo como lo que realmente dijo ser: Un ministro sin poder. Su reacción posterior ha sido de franca “piconería”, ante la inminente discusión del Congreso de la ley para derogar los decretos criticó ranciamente esta discusión, demandando que esta debería ser "pensando en lo que conviene al país y a las comunidades nativas, y no solo en objetivos políticos". Qué pena por el profesor Brack, qué lamentable que exponga su prestigio bien ganado por el plato de lentejas de la popularidad política.
Felizmente dentro de todos estos desatinos, sorprendió la actitud del Congreso, que con mejores reflejos políticos terminó demostrando que el poder legislativo puede actuar con independencia y en equilibrio con los restantes poderes, lo cual se funda en la división de poderes que garantiza el contrapeso necesario para gobernar en democracia. Lo anterior no es nada nuevo, salvo que alguien quiera olvidar este principio capital del viejo Montesquieu que cualquier estudiante de derecho y ciencia política jamás soslayan.(3)
En suma, derogados están los decretos, el Ejecutivo amenaza con una nueva redacción de los controvertidos dispositivos, se mueven las aguas dentro del congreso, pero en la amazonía y ande peruano se aguarda con paciencia pero en alerta los eventos posteriores, seguros de que cuentan con la razón y con el convencimiento de que hace tiempo dejaron de ser los condenados de la tierra para sentirse ciudadanos que parafraseando a otro García, el genial García Márquez, que los condenados a cien años de soledad tienen derecho a una nueva oportunidad sobre la tierra.
Lima, 22 de agosto de 2008
Notas:
(1) Will Kymlicka como explicación de la respuesta del multiculturalismo a la diversidad cultural propone derechos diferenciados a las minorías nacionales señalando que las poblaciones aborígenes y otras minorías nacionales exigen derechos permanentes e inherentes, fundados en el principio de autodeterminación. Estos grupos son "culturas", "pueblos" o "naciones", en el sentido de ser comunidades históricas más o menos institucionalizadas, que ocupan una tierra natal y comparten una historia y un lenguaje distintivos. Estas naciones están insertas dentro de los límites de una comunidad política más amplia, pero reivindican el derecho de gobernarse a sí mismas en algunos temas cruciales con el propósito de asegurar el desarrollo libre y pleno de su cultura y de los intereses de su gente.
(2) Usamos una paráfrasis del título de Franz Fanon "Les dammés du monde" en su traducción más difundida “Los condenados de la tierra”, aún cuando el autor se ocupa de la dominación y el colonialismo desde otra perspectiva liberadora.
(3) Nos referimos al llamado principio trias politica que establece la separación o división de los poderes en donde los sistemas de gobierno establecen un mecanismo de balance mediante pesos y contrapesos para distribuir el poder en varias instituciones, de este modo se hace imposible que el soberano asuma todos de manera simultánea. Es en su “Del Espíritu de las Leyes” donde describe esta manera de organización del poder.

7 comentarios:
El RESPETO es un valor un tanto desacreditado y venido a menos en el gobierno Alanista por tanto este hecho si que es una respuesta a su irrespeto a las comunidades indigenas.Esperemos no sea observado y se promulge de una vez.El ministro Brack no creo que se venda por un plato de lentejas.
Estimado guerrero de la palabra, tu post con solo arcos, flechas y dignidad es excelente. Lo comparto plenamente. Te agradezco que me hayas invitado a leerlo y te deseo lo mejor en esta aventura tan hermosa de comunicar en la blogósfera.
Cordialmente
susana villarán
Estimada Susana agradezco tu tiempo y coincidencia en esta terca apuesta de construir un Perú libre y solidario.
GDLP
Creo que la intención de esta "Ley de la selva" era ya clara en las diferentes ediciones del "perro del hortelano": entregar vastas zonas de la Amazonía peruana a los grandes capitales. En verdad es una hazaña que miles de David unidos hayan podido parar al tremendo Goliath.
¿GAVILÁN O PALOMA?
Amable RBC:
Tengo una enorme admiración por el Dr. Antonio Brack, ecologista. Sin embargo, tengo mis dudas sobre el Dr. Antonio Brack, ministro.
Para alguien que pasó de la educación ambiental y la quijotesca cruzada ambientalista a los medios de comunicación, y de estos dar el salto a la política para colocarse el fajín ministerial, este cambio no se ve como un proceso normal y esperado, sin embargo, el apresuramiento del gobierno por conformar el Ministerio del Ambiente en plena coyuntura de las cumbres de mayo pasado con tanto revuelo (y gastos para el erario nacional significaron), y tan pobres resultados, la formación misma de un ministerio que no tiene injerencia sobre temas fundamentales como el recurso agua y la actividad minero-energética. Hoy es creciente la sospecha de que el ministerio se crea con calculado interés de los "compañeros" por mostrarse ante el mundo como modernos defensores del ambiente y de paso seguir con el manejo comedido de los recursos naturales en favor de intereses ya sabidos.
Por tanto, y como un peruano más nos preguntamos: ¿De qué Ministerio, Ministro y Dr. Brack hablamos? De allí que debemos plantearnos la disyuntiva: O Antonio Brack es un cándido académico (que político no es) que no se da cuenta de como lo vienen utilizando, o bien Antonio Brack es un viejo zorro que apuesta su prestigio porque quiere obtener sus propios réditos políticos, ¿por que no?!, en la lista de candidatos del congreso del partido de la paloma, con buena chance para participar en la inauguración de la legislatura de julio del 2012.
Por lo anterior y para terminar con el intríngulis considero que la expresión empleada en alusión al malbareteo bíblico de Caín de vender su primogenitura por un plato de lentejas no sea exagerada para Brack, en todo caso dejamos que el propio Ministro demuestre hidalguía y pudor público para desmentir cualquier venalidad.
GDLP
No perdamos la fe y confianza en las personas, demósle crédito. Mr. Brack pinta canas y creo no en vano y como bien dices "dejamos que el propio Ministro demuestre higalguía y pudor público para desmentir cualquier venalidad"
RBC, Sólo puedo glosar a manera de respuesta final:
"Por sus frutos los conoceréis".
Mateo 7:16-20
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