
Un juramento ético y por la dignidad de la profesión médica
"Juro por Apolo el Médico y Esculapio y por Hygeia y Panacea y por todos los dioses y diosas, poniéndolos de jueces, que este mi juramento será cumplido hasta donde tenga poder y discernimiento..."
Asi empieza el clásico texto de Hipócrates de Cos, protomédico de la antiguedad, quien fue precursor de un libre ejercicio de la medicina al dejar abierta su enseñanza y práctica, pero además lego un primer código ético que aun tiene vigencia en nuestros tiempos. Por cierto, este texto fue modificado con la Declaración de Ginebra (1945-2006), que reemplaza el juramento hipocrático por una versión más contemporánea, en donde se resalta la importancia de dignificar la profesión médica, subrayando el sentido profundamente ético de la práctica de la medicina, pero partiendo de considerar que el médico no es un semidiós como Esculapio, sino una persona humana con necesidades que satisfacer y también derechos que merecen respeto y reconocimiento.
El Inventor
El Sr. Garrido Lecca es el actual Ministro de Salud. Antes lo fue de Vivienda, Construcción y Saneamiento, y antes todavía, fue uno de los conductores de la campaña de Alan García. Aparte de su foja de servicios partidarios, qué méritos reúne el caballero para ser designado titular del pliego más sensible del ejecutivo?, sencillamente, ninguno. Economista de profesión y salvo ser un imaginativo empresario e inventor no se tiene mayor detalle respecto a la pertinencia de colocar a un militante frente a una responsabilidad que requiere información y no improvisación. De allí que no debe extrañar que el Sr. Garrido Lecca, siguiendo el guión por el mismo trazado, quiera ganarse algunos puntos para la eventual contienda hacia el 2011 y no tiene mejor argumento que inventarse una nueva aventura donde cual héroe multimedia busca reformar la salud mediante la ocurrencia de extender la jornada de trabajo médico.Para aumentar la dosis de peliculina, Don Hernán visitó sorpresivamente hospitales mal provistos y desabastecidos para encontrar a los responsables -en su ficcionario político- de la crisis enorme de la salud pública: Los propios médicos. Este trasnochado diagnóstico buscó hacer espectáculo mediático del supuesto que sus elucubraciones como novísimo experto de la administración de salud recaían en médicos que ganan mucho dinero y trabajan poco, e inclusive duermen durante las guardias hospitalarias, en una nada discreta intención de enfrentar a los galenos con sus propios pacientes.
La huelga que se viene
La Federación Médica ha anunciado el reinicio de la huelga médica suspendida a inicios de este año. Su plataforma que no resulta diferente a cualquier reclamo reivindicativo pero además incluye como un tema central la profunda crisis del sector. Sin embargo, uno de los problemas a considerar es la manera como el gobierno quiere enfrentar la huelga anunciada: Nuestro desinflado ministro ya se adelantó en señalar que la huelga es política y que contratará médicos para reemplazar a los huelguistas. La Federación, de otro lado, ha declarado a Garrido Lecca como persona no grata a la profesión médica y ha negado cualquier posibilidad de que el fabulador que funge de ministro sea el interlocutor más indicado para dialogar a puertas de esta medida de fuerza.
Epílogo
Los médicos han pedido la renuncia del ministro como un gesto de desprendimiento, en tanto que el inefable sigue en sus maniobras por dividir el gremio médico y deslegitimizar la huelga a través de sus dragones de fuego de la prensa oficialista. Lo cierto es que el panorama de la salud nunca apareció tan precario con un diletante político que se ha empeñado en hacer de los noticieros el lugar más propicio para construirse una imagen popularecha de justiciero social, y de paso esconder su falta de escrúpulos y jumenta ignorancia en lo que a gestión y políticas de salud se refiere. Por todo ello el actual ministro esta descalificado para asumir la interlocución con los médicos. Es hora de que Garrido Lecca se tome su año sabático para dedicarse a tiempo completo a su pasión literaria y un verdadero ministro asuma el camino del diálogo para resolver estos acuciantes problemas. La salud del país es demasiado importante para dejarla en manos de alguien tan improvisado e irresponsable.
GDLP

1 comentario:
Me agrada tu estilo, definitivamente usted es un Maestro y aun mas Guerrero de la Palabra... justa enmienda literal.
Saludos,
GABO
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